Según leo en ebanking.cl, el periódico El Comercio ha publicado recientemente una noticia en la que se detallan algunas de las características del servicio de dinero móvil que planea lanzar el Banco Central de Ecuador. El programa, denominado Sistema de Pagos Móviles, comenzará a funcionar el próximo año y permitirá, por ejemplo, enviar dinero, vía SMS, a un familiar o pagar una factura de agua y luz u otro servicio por el celular.
El servicio se creará, sobre todo, pensando en los habitantes de zonas rurales, que no tienen servicios bancarios tradicionales.
Santiago Vásquez, director de este proyecto, cifra en tres millones el número de ecuatorianos que no tienen acceso a servicios financieros básicos, pero que sí disponen de un celular. Wagner Fierro, director de Servicios Bancarios Nacionales del Banco Central, precisa que a través de este servicio se podrán realizar transferencias por un monto máximo de 500 USD.
A diferencia de lo que ha ocurrido en otras experiencias internacionales como M-Pesa o, en Latinoamérica, Tigo Cash, Ecuador tendría la primera plataforma de dinero móvil administrada por el Banco Central. Si se confirman las informaciones de El Comercio, la institución estaría encargada de almacenar los registros transaccionales que corresponden al número de celular de cada usuario que activa su teléfono móvil como un medio de pago.
Cuando alguien haga una transferencia a través del servicio, ésta se enviará al Banco Central, que será el encargado de debitar y acreditar el dinero al celular del destinatario correspondiente. Cualquier persona podrá acceder a este sistema: no importa qué modelo de celular tenga ni qué operadora le ofrezca el servicio. Para que el usuario pueda hacer efectiva la transferencia de dinero deberá acercarse a un centro de transacción (tiendas, locales comerciales, centros de acopio campesinos y otros), que sólo podrán operar si tienen una autorización del Banco Central. Vásquez vaticina que en los próximos dos años habrá alrededor de 5.000 centros de transacción en todo el país.
El servicio también ofrecerá la alternativa de pago con el monedero móvil para aquellos usuarios que no deseen convertir su dinero a efectivo. Así, se podrá adquirir bienes en los propios centros de transacción, donde habrá personas capacitadas por el Banco Central que guiarán al usuario sobre cómo activar este sistema de pagos y activarán la cuenta en el celular.
Cuando un usuario quiera realizar una transferencia, por ejemplo, a un familiar que vive en Guayaquil, deberá acercarse a un centro de transacción con el dinero en efectivo para cargar su monedero. El celular del agente transaccional también estará diseñado para cargar, por ejemplo, 50 USD en su teléfono, a cambio del dinero en efectivo entregado por el usuario. Una vez acreditado el valor, la persona puede transferirlo a otro celular.
Si el usuario tiene más dinero en su teléfono, que funciona como una billetera virtual, el sistema también le indicará cuál es el saldo que dispone en su teléfono. Las personas podrán elegir entre diversas funciones de transferencia de bajo valor monetario como, por ejemplo, enviar dinero, retirar dinero, comprar tiempo aire, pagar una factura de servicios básicos y comprar bienes.
Veremos si el servicio llega a desplegarse en fase comercial y qué efecto tiene sobre los agentes privados que tradicionalmente ofrecen este tipo de servicios (bancos, operadores de telecomunicaciones). Sin duda, será interesante ver los resultados de esta experiencia pionera, en la que un agente público involucrado en la extensión de la inclusión financiera decide operar directamente de cara al público.









