Llego a través de BusinessWire a una nota de prensa en la que se presentan algunos resultados extraídos de un estudio realizado por Research Now para Upaid, un proveedor de plataformas de pagos online y a través del celular. Dicho estudio analiza los hábitos de los ciudadanos norteamericanos que envían remesas a América Latina.
Entre los datos más interesantes que mencionan:
- El 61% gasta más de 75USD al mes en tasas y comisiones por envío de remesas.
- 2/3 de quienes envían dinero a través de locales (remesadoras) lo consideran caro.
- Casi 3/4 de los encuestados están muy interesados en emplear el celular para enviar dinero en el futuro.
- El 70% de quienes envían dinero con el celular en la actualidad son hombres de entre 25 y 34 años de edad.
También destaca la percepción de los usuarios sobre los beneficios de enviar dinero con el celular:
- Transferencia instantánea de fondos.
- Inexistencia de comisiones sobre la transferencia.
- Capacidad de transferir dinero directamente a la cuenta bancaria de los familiares.
- Capacidad de pagar directamente el crédito telefónico de un familiar o los servicios públicos.
En mi opinión, las dos primeras ventajas mencionadas me parecen improbables tratándose de envíos internacionales. La primera, porque parte del negocio de las remesas es precisamente disponer del dinero enviado hasta que se realiza el pago y porque la regulación contra el blanqueo de capitales (AML/CFT) puede imponer ciertos retrasos a las operaciones transnacionales.
La segunda, porque los servicios de envío de dinero tienen un coste que debe asumir quien tramita el envío, ya sea directamente (comisiones) o supeditando los envíos gratuitos a la contratación de otros productos o servicios que le sean rentables (estrategia de venta cruzada). En cualquier caso, sí es previsible que el uso del móvil reduzca los costes de envío de dinero.
La tercera ventaja mencionada es interesante, aunque debemos recordar que apenas el 30% de la población adulta de América Latina dispone de cuenta bancaria. La cuarta razón, sin embargo, me parece sumamente interesante por cuanto introduce el concepto de pagos condicionados, una de las posibilidades más atractivas de los servicios financieros móviles, que permite a quien envía el dinero decidir en qué se va a gastar, evitando despilfarros innecesarios. Sin embargo, todavía no conozco ninguna experiencia que haya explotado este potencial.